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Qué es la autoexigencia y por qué nos afecta en nuestro día a día.

¿Qué es la autoexigencia excesiva?

Cuando revisamos la bibliografía sobre una definición concreta sobre la autoexigencia, no encontramos que haya un acuerdo establecido entre los diferentes autores. Sí podemos destacar que poseen aspectos en común y nos pueden servir de guía para entender esta temática.

Se destaca que el perfeccionismo, se caracteriza por esa dureza al hablarnos a nosotros mismos de una manera constante. Además, la perfección que podemos tener impuesta sobre cualquier temática es en base a estándares no alcanzables por lo que no son realistas. El no poder llegar a esos estándares irracionales afecta a nuestro rendimiento y conlleva sentimientos de inseguridad e indecisión.

Es adecuado tener en nuestra vida perfeccionismo y autoexigencia en nuestra vida, siempre y cuando sean ajustados a nuestra realidad. Como dice el refrán, el veneno está en la dosis.

Está bien querer mejorar, está bien tener ambición; el problema surge cuando esa manera de comunicarnos con nosotros mismos, cruel y dura, nunca cesa. Entonces estaríamos hablando de autoexigencia excesiva y afectará a nuestro bienestar emocional.

Si observas que nunca es suficiente todo lo que haces, no te sientes satisfecho con tu rendimiento de trabajo, no sientes que seas buena buena pareja o que cada día seas mejor persona,entonces quédate en este post porque te interesa.

Signos y síntomas del agotamiento emocional.

Aquí te dejo varias preguntas para que puedas descubrir si te hablas de una manera autoexigente:

¿Piensas que nunca vas a estar a la altura de lo demás?

¿Vives en un estado de estrés constante?

¿Te sientes agotado, con ansiedad o incluso con estado de ánimo deprimido?

¿Te cuesta poner límites?

¿Te molesta la incertidumbre?

Si has respondido que sí es muy probable que tu cuerpo esté experimentando señales como: dolor de cabeza, insomnio, contracturas musculares, apatía, etc.. . Estas sensaciones físicas son alarmas de tu cuerpo indicando que estás llegando a tu límite de agotamiento.

¿Cómo es posible que hayamos llegado hasta este nivel de autoexigencia?

  1. Una de las cuestiones básicas es que te encanta el control y siempre ha sido tu aliado para que todo marche bien. 

Entendemos por control aquella herramienta que nos permite tener orden y planificación en nuestra vida, esto nos aporta seguridad sobre cómo van a ocurrir las cosas y así estar preparados.

 La cuestión es que cierto control está bien, ya que nos permite ordenar nuestro día a día.La problemática es cuando consideramos que esa es nuestra única herramienta para sentirnos seguros. Lamentablemente, el control es un falso control ya que nos conlleva a invertir mucho tiempo y energía para circunstancias que lo más probable jamás ocurran tal y como habíamos imaginado.

  1. Tu estado normal suele ser estar preocupado constantemente. Sientes que no puedes desengancharte de tus pensamientos. Esto ocurre porque nuestra mente ha aprendido (ya sea por el estilo de crianza recibido o las circunstancias vividas) que cuando estamos pensando en algo o alguien, creemos que verdaderamente nos estamos encargando del problema y eso nos hace ser personas responsables. 

Realmente no es así, ya que nos conlleva desgastarnos ante la situación y lo único que conseguimos es que cuando se den las posibles circunstancias lleguemos agotados.

  1. Sientes miedo y tu cuerpo está en alerta. El miedo es una emoción necesaria para el ser humano ya que nos previene de posibles peligros o amenazas para nuestra supervivencia. 

Para entenderlo mejor, veámoslo con un ejemplo. Imagina que quieres instalar hoy una alarma en tu casa para evitar posibles robos o altercados, tendría sentido que cuando la activases sea porque alguien ha intentado entrar, pero..¿tendría sentido que tu alarma sonará cada vez que entre una mosca? Nos llevaría a estar en una alerta constante y no sería nada útil la función de la alarma. 

Eso es lo que hace el miedo, cuando estamos en alerta constante es porque algo en algún momento de nuestra vida ha hiperactivado esa alarma y se ha quedado sin solucionar. Tendremos que ver opciones para indicarle a nuestro cuerpo que ahora mismo no corremos peligro.

Como podrás observar si estos factores se juntan forman la antesala ideal para que nos volvamos autoexigentes. Nuestro mecanismo interno ha interiorizado que debemos tenerlo todo bajo control para mantenernos bien. Sabemos que eso es imposible porque hay cosas que siempre se escapan de nuestro control (aquí puedes saber más sobre el locus de control).

Los efectos de la autoexigencia excesiva en el bienestar emocional.

Saber por qué funcionamos de forma autoexigente nos va a permitir observar qué patrón va a tener consecuencias en nosotros mismos y en nuestras relaciones.Una vez que entendemos esto, es cuando verdaderamente podemos empezar a generar cambio para insight (conoce más sobre qué es el insight).

Es muy probable que nuestras relaciones íntimas se vean afectadas y nos encontraremos con sensaciones como: “no me quieren como yo los quiero, siento que cuido más a los demás que ellos a mí, tengo que hacerlo yo todo para que nuestra relación funcione”. 

Este patrón nos llevará a un estado de agotamiento, ya que inconscientemente trataremos que los demás nos traten igual que cuidamos. La cuestión es que cuando hacemos todo ese cuidado desde el lugar para sentirme vista o porque consideras que el resto no sabe, nos conducirá a una hiperresponsabilidad en nuestras relaciones.

Estrategias para establecer límites saludables y gestionar la autoexigencia.

Ahora que ya sabemos cómo se ha formado, nos interesa saber qué podemos hacer con ella. Por ello es importante aprender a reconocer cuando se activa en nuestro caso, necesitamos mirarnos dentro para observar qué ocurre.

  1. Intenta pensar la última vez que te exigiste demasiado.
  1. Localiza cómo se sentía tu cuerpo en ese momento.
  1. Observa los pensamientos que aparecían en esa situación.
  1. Fíjate en qué ocurre después de todo este patrón de perfeccionismo. 

Una vez hecho esto ya tienes un esbozo de cómo suele funcionar tu perfeccionismo y autoexigencia.Es por ello que esta parte interna que ahora estamos reconociendo vamos a investigarla, no queremos eliminarla ya que esto nos asustará e incomodará demasiado.

La importancia del autocuidado en la gestión de la autoexigencia excesiva.

La autoexigencia supone un desgaste energético muy elevado para nuestro cuerpo y esto puede llevar a que al final del día estemos exhaustos y consecuentemente, siempre nos dejemos a nosotros mismos para después.

Es muy común que si este patrón es muy antiguo nos encontremos con cansancio crónico, desgaste emocional, apatía, e incluso mal humor. Por ello, es fundamental aprender a manejar el perfeccionismo pero también instaurar nuevos hábitos saludables que nos permitan recargar energía y poder cuidarnos.

El autocuidado, será nuestro aliado en este momento. Retomar actividades que nos gustaban y dedicarnos unos minutos al día pueden ser verdaderos salvavidas en momentos difíciles.

Cultivar la paciencia con uno mismo.

Actualmente es muy común ir en pilóto automático, es decir, ir con prisas constantemente sin darte cuenta verdaderamente de qué es lo que estás haciendo, por qué lo haces o para qué.

Por ello, cuando somos coscientes de nuestros patrones de pensamiento y de actuación y vemos los costes perjudiciales que está teniendo en nuestro bienestar emocional nos queramos deshacer de este piloto de manera inminente.

Pero cuidado, porque también puede aparecer la parte autoexigente para deshacernos de la propia exigencia. Por tanto, te invito a que puedas permitirte ser paciente contigo mismo. Si estas aquí leyendo esto es porque estás produciendo ese pequeño cambio y ese es el primer paso.

El papel de las relaciones sanas en la gestión de la autoexigencia.

Otro factor a tener en cuenta cuando empezamos a trabajar por nuestro bienestar emocional es observar las relaciones que tenemos en nuestro entorno.

Te invito a que reflexiones sobre tus relaciones actuales, que no superen tus límites individuales. Recuerda que tu parte perfeccionista de querer encargarte de todo está muy activa en ti y puedes convertirte en imán para depredadores emocionales

Búsqueda de apoyo: Opciones de terapia y asesoramiento.

Una vez que deseas comenzar el camino, no estás solo. Recuerda que puedes pedir ayuda profesional para que pueda guiarte en este camino. 

La terapia individual online puede ayudarte a elegir relaciones sanas, donde no se produzca invalidación emocional o te hagan sentir solo (aquí te dejo un post en el que hablo sobre la soledad en las amistades)  así de como establecer límites y aprender a priorizarte. Desde mi consulta online, realizamos talleres en los que compartimos nuestra experiencia con los demás y aprendemos a reconocer nuestra parte perfeccionista y autoexigente. Puedes contactar conmigo si quieres que te avise del próximo taller para ponerlo en práctica o si deseas que te acompañe de manera individual en este proceso.

Conclusión: Priorizar el bienestar emocional y encontrar el equilibrio.

La autoexigencia es un patrón aprendido en algún momento de nuestra vida en la que tuvo una función útil para nuestra supervivencia emocional. Ahora en la edad adulta puede llegar a sentirse como una soga al cuello que no nos permite respirar y nos hace sentir estancados.

Reconocer nuestro patrón nos permite tomar consciencia para el cambio y reconocer que es posible modificarlo, sabiendo que tendremos que aprender a identificar cuándo se activa, en qué momentos y revisar factores relacionales que también puedan estar agravando. El autocuidado será nuestra gasolina para elaborar este trabajo.

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